Dejad paso que se acerca
María la de Magdala
su faz irradia belleza
y tristeza su mirada
sencilla, humilde y hermosa
envuelta en luz resplandece
y en sus destellos florece
la pureza del amor.

Amor firme y desprendido
devoción, fervor, entrega
a Jesús de Nazaret
que su mano le tendió.

María sigue sus pasos
María la Magdalena
agrietada lleva el alma
desgarrada de temor
camina buscando el rostro
la sombra de la injusticia
que condenó a Jesucristo
con ley de la sinrazón.

Llora de angustia María
María la Magdalena
a los pies de su sepulcro
abraza la Fe y espera.

El sol brillará en el cielo
iluminará su esfera
se disiparán las brumas
alejando las tinieblas
y Jesús resucitado
en su majestad serena
colmará de dicha y gozo
el corazón de María
María la Magdalena.

Lolita Martínez Yuste  20-08-2010