MARÍA MAGDALENA: LA “APOSTOLORUM  APOSTOLA”
(APÓSTOLA DE LOS APÓSTOLES)

                 “Los Evangelios nos dicen que las mujeres, a diferencia de los Doce, no abandonaron a Jesús en la hora de la Pasión” (Mateo 27, 56.61; Marcos 15, 40 ).
Entre ellas destaca en particular
la Magdalena, que no sólo estuvo presente en la Pasión, sino que se convirtió también en la primera testigo y anunciadora del Resucitado ( Juan 20,1.11-18). Precisamente a María de Magdala santo Tomás de Aquino dedica el singular calificativo de “apóstola de los apóstoles” (“apostolorum apostola”), dedicándole un bello comentario: “Así como una mujer había anunciado al primer hombre palabras de muerte, así también una mujer fue la primera en anunciar a los apóstoles palabras de vida”.
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 14 febrero 2007.- Intervención de Benedicto XVI en la 
  audiencia general de este miércoles dedicada a “Las mujeres al servicio del Evangelio”.

                La Cofradía de Santa María Magdalena de Lorquí (Murcia) quiere agradecer a la Cofradía de Santa María 
Magdalena y Jesús del Perdón de Callosa de Segura  la invitación de procesionar  junto a la presidencia de
la Cofradía callosina, en la procesión de Domingo de Ramos de 2010 y la  asistencia de  cofrades de la
Junta Directiva de  la Cofradía de Callosa  de Segura a los actos procesionales del Domingo de Resurrección  en Lorquí.

                Conocedores ambas cofradías del amor a María Magdalena, con este artículo queremos dar luz  sobre la historia de esta gran mujer con datos desconocidos sobre su vida.
Patrona de los conversos; pecadores arrepentidos; mujeres peluqueros; farmacéuticos; personas ridiculizadas por su piedad; perfumerías y fabricantes de perfumes; fabricantes de guantes.

                También es la patrona de la vida contemplativa, conventos, la podemos ver como la patrona de todas las mujeres que han predicado el Evangelio de muchísimas maneras a través de la historia cristiana.
Se la invoca en las tentaciones (en especial las que atentan contra la virtud de la pureza).

                La fecha del 22 de julio como su fiesta ya existía antes del siglo X en Oriente, pero en Occidente su culto no se difundió hasta el siglo XII, reuniendo en una sola persona a las tres mujeres (Magdalena, María de Betania y la pecadora) que la Iglesia Ortodoxa consideraban distintas y veneraban en diversas fechas.

                 Hoy podemos asegurar que María Magdalena, por lo que nos cuenta la Escritura y nos afirma la Liturgia, no fue “pecadora pública”, “adúltera” ni “prostituta”, sino sólo seguidora de Cristo.

                En 1969, el Papa Pablo VI retiró del calendario litúrgico el apelativo de “penitente” adjudicado tradicionalmente a María Magdalena; así mismo, desde esa fecha dejaron de emplearse en la liturgia de la festividad de María Magdalena la lectura del evangelio de Lucas (Lc 7:36-50) acerca de la mujer pecadora por el evangelio de Juan  (Jn 20, 1. 11-18) de la aparición del Señor a la Magdalena. Desde entonces, la Iglesia Católica ha dejado de considerar a Maria Magdalena una prostituta arrepentida. Sin embargo, esta visión continúa siendo la predominante para muchos católicos.

                Significado del nombre de María Magdalena:

                 María: “Preferida de Dios”
                Magdalena: Se deriva de Magdala, nombre arameo, era presumiblemente la ciudad de origen de María Magdalena (Lc 8, 2), generalmente identificada con Migdal Nunnaya que está aproximadamente a una milla al norte de la ciudad de Tiberíades, situada sobre la orilla occidental del mar de Galilea.. Magdala (significa "torre") o expresión del Talmud que significa “rizar pelo de mujer”, en  referencia a  las adúlteras. Magdala era una población  importante dedicada a la industria de pescado salado y un centro de exportación  durante el período romano.

                Santa María Magdalena, hija de padres nobles, descendientes de familia real. Sus padres se llamaban Syrus y su madre Eucharia. Tenían  grandes posesiones repartidas con sus hermanos Lázaro y Marta. Lázaro tenía gran parte de Jerusalén; Marta , Betania y María  la   propiedad de la ciudad fortaleza de  Magdala .

                  María Magdalena fue una mujer con cultura  y libertad (que en aquel tiempo no tenían las mujeres),  tenía    trato directo de tú a tú con hombres (pecadora sólo por relacionarse con hombres); Lázaro servía en el ejército, y la sabia Marta se  dedicaba a  administrar los bienes de sus dos hermanos.

                De acuerdo con el evangelio de Lucas (Lc 8:2), María Magdalena alojó y proveyó materialmente a   Jesús y sus discípulos durante su predicación en Galilea. Se añade que anteriormente había sido curada por Jesús: "Le acompañaban los doce y algunas mujeres que habían sido curadas de enfermedades y espíritus malignos: María, llamada Magdalena, de la cual habían salido siete demonios”. 

                De acuerdo con los evangelios de Marcos (Mc 15:45-47), Mateo (Mt 27:55-56) y Juan (Jn 19:25),  estuvo presente durante la crucifixión de Jesús.
En compañía de las dos Marías( Cleofé y Salomé), fue la primera testigo de la resurrección, según una    tradición en la  que concuerdan los cuatro evangelios (Mt 28:1-5, Jn 20:1-2, Mc 16:1-5, Lc 24:1-10). Después comunicó la noticia a Pedro y a los demás apóstoles.

                Según un relato que sólo aparece en el evangelio de Juan (Jn 20:11-18), fue testigo de una aparición de   Jesús Resucitado.                

                La  Tradición relata que María Magdalena, su hermano Lázaro, su hermana Marta, las hermanas de la Virgen, María Cleofé y María Salomé , Maximino, uno de los setenta y dos discípulos, así como otros discípulos, viajaron en barca por el Mar Mediterráneo huyendo de las persecuciones en Tierra Santa y desembarcaron finalmente en el lugar llamado Saintes Maries de la Mer, cerca de Arlés. Posteriormente, María Magdalena viajó hasta Marsella, desde donde emprendió, supuestamente, la evangelización de Provenza, para después retirarse a una cueva -La Sainte-Baume( Santo Bálsamo)- en las cercanías de Marsella, donde habría llevado una vida de penitencia durante 30 años. Cuando llegó la hora de su muerte fue llevada por los ángeles a Aix-en-Provence, al  santuario de San Maximino, donde recibió el viático. Su cuerpo fue sepultado en un oratorio construido por Maximino en Villa Lata, conocido desde entonces como San Maximin.

                El cuerpo de María Magdalena fue oficialmente descubierto, el 9 de septiembre de 1279, en Saint-Maximin-la-Sainte-Baume, Provenza, por el entonces príncipe de Salerno, futuro rey Carlos II de Nápoles. En esa ubicación se construyó un gran monasterio dominico, de estilo gótico, uno de los más importantes del sur de Francia.
En 1600, las reliquias fueron depositadas en un sarcófago mandado realizar por el Papa Clemente VIII, pero la cabeza se depositó aparte, en un relicario. Las reliquias fueron profanadas durante la Revolución Francesa. En 1814 se restauró la basílica y se recuperó la cabeza de la santa, que se venera actualmente en la cripta.

                “La historia de María de Magdala recuerda a todos una verdad fundamental: discípulo de Cristo es  
quien, en la experiencia de la debilidad humana, ha tenido la humildad de pedirle ayuda, ha sido 
curado por Él, y le ha seguido de cerca, convirtiéndose en testigo de la potencia de su amor
misericordioso, que es más fuerte que el pecado y la muerte”. -Benedicto XVI, 23 Julio, 2006.

   Oración:

                Bendita perla de Oriente, tú que con tus lágrimas enjugaste  los pies del Salvador, haz que con las nuestras lavemos las heridas de tu Sacratísimo Corazón. Tú, la estrella de Betania, señora de Magdala, hermana de Lázaro y Marta, ayúdanos a  acoger a  Nuestro Señor en nuestro corazón como lo hizo tu familia. Tú, ejemplo de penitencia, apóstol de la Resurrección y del amor incondicional  a Jesús intercede para que seamos testigos en nuestra vida de Cristo Resucitado. ¡Oh gloriosa  Santa María Magdalena! Tú que eres luz de la Provenza, escucha nuestras súplicas, da alivio a nuestras penas. Ruega por nosotros. Amén.

COFRADÍA DE SANTA MARÍA MAGDALENA DE LORQUÍ